
LA VIÑETA DEL DÍA
Tractorada en Madrid
Al sector agro no le apetece salir a protestar. Prefiere trabajar: cuidar de los animales, plantar, regar, cosechar, innovar. En definitiva, generar empleo y producir buenos alimentos, de esos que saben a lo que tienen que saber.
Pero se encuentra con unos costes de producción disparados, una Política Agraria Común (PAC) en plena negociación, un coladero de productos de terceros países sin garantías de que cumplan las exigentes normativas europeas, una burocracia que no deja de crecer y, para los agricultores del Levante, la constante incertidumbre de una gestión politizada del agua.
No les apetece protestar. Prefieren trabajar. Pero no les queda otra.
Y hoy toca.
Pero se encuentra con unos costes de producción disparados, una Política Agraria Común (PAC) en plena negociación, un coladero de productos de terceros países sin garantías de que cumplan las exigentes normativas europeas, una burocracia que no deja de crecer y, para los agricultores del Levante, la constante incertidumbre de una gestión politizada del agua.
No les apetece protestar. Prefieren trabajar. Pero no les queda otra.
Y hoy toca.


